REFREE – MATILDA

Matilda

Artist : Refree

Release Date : January 1, 2010
Label : Marxophone
Format : CD /Vinyl
Produced by Brad Jones and Raül Fernandez. Recorded and mixed at Estudis Calamar (Barcelona) and Alex The great (Nashville). Mastered by Alex Psaroudakis at Hitmakers Mastering. Cover by Heiko Müller.
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An unorthodox and exploratory composer, who strikes a perfect balance between craftsmanship and the avant-garde, singer-songwriting and pop. We’re referring to Refree, the artistic name of the singer, guitarist, pianist and composer from Barcelona, ​​Raul Fernandez. On his fifth album, ‘Matilda’, Refree exploits the full potential of his songs with a highly original and surprising approach, conjuring up murky intimate sounds expressed in both Catalan and Spanish. Raul Fernandez has been touring Europe and America this year with American singer-songwriter Josh Rouse, and on ‘Matilda’ he worked closely with Brad Jones, producer of power-pop artists such as Matthew Sweet and Cotton Mather. Refree’s album is distinctly confessional and somewhat surreal and features collaborations with two of Catalonia’s most prestigious female vocalists, Maria Rodés and Silvia Perez Cruz.

 

  • Brad Jones –  electric bass, double bass, guitars, vibraphone, vocals, sampler, production
  • Chris Carmichael –  violin, viola, cello
  • Aleix Tobías –  percussion
  • Oriol Roca –  drums
  • Anna Carné –  cello
  • Sílvia Pérez Cruz –  vocals
  • Maria Rodés –  vocals
  • Josh Rouse –  vocals
  • Nico Roig –  guitar, vocals
  • Raül Fernandez –  guitar, vocals, composition

 

www.refreeweb.com

Press

 

Matilda es el nombre que hubiese puesto Raül Fernández a su primogénito si hubiese sido niña. Pero nació niño. Matilda sí es el título de su quinto trabajo bajo el pseudónimo Refree, pero tampoco es este un trabajo en el que el músico y productor catalán explique demasiado de sí mismo. A Fernández no lo conocerás por lo que canta, sino por dónde pone el acento de su mirada, por cómo lo explica, por cómo proyecta su voz y, sobre todo, por cómo conduce la música; siempre de forma tierna y enrevesada, delicada y aventurera.

Refree no se desnuda con las palabras. «Hace mucho tiempo que no escribo una letra en primera persona. En Quitamiedos hablé mucho en primera persona y no estaba preparado para eso», reconoce. Aquel disco lo grabó hace ya ocho años, pero desde entonces Fernández ha acentuado su pudor ante el modelo de cantautor confesional o el artista que vocifera su posición ante el mundo. Él disfruta más, y se siente menos vulnerable como autor, describiendo escenas y personas ante las cuales se posiciona como un observador desde la distancia. Es un modo distinto de desnudarse. Refree se desnuda cuando nadie mira.

Minucioso y juguetón, Raül Fernández quería grabar esta vez un disco con menos instrumentos y músicos de lo habitual. Era lo que le apetecía después de Els invertebrats (2007) y tras un año de muchos viajes y muchas producciones. Encerrado a solas en su casa, fue moldeando las canciones. Las grabó, las retocó, las deshizo, las rearmó, se las miró desde dentro, se las miró desde fuera y aun así no acababa de estar convencido. Cuando el bloqueo y el agotamiento empezaban a hacer peligrar el disco, escribió un mailal productor estadounidense Brad Jones.

Sí, Raül Fernández estaba a punto de delegar en un tercero ese trabajo por el que otros demandan sus servicios. «Incluso cuando le había enviado el mailpensaba: ‘Tendría que hacer yo todo el disco’. Pero cada vez tengo más claro que es complicado llegar igual de lejos con tu propio material si estás solo que cuando cuentas con alguien más». Y trabajando con el estadounidense (productor de Josh Rouse, Els Pets y Quique González), no sólo completó el disco, sino que aprendió cosas de un productor más bregado y experto. «Me enseñó a extraer el sonido específico y único de cada instrumento», celebra ahora. Y es sólo un ejemplo. Hoy se presenta un Refree con cinco discos a sus espaldas y cuatro músicos de apoyo. Un Refree últimamente obsesionado por el timbre de los sonidos. Un Refree aún indeciso a la hora de mostrar sus sentimientos de forma explícita. Un Refree que, como músico que es, ha aprendido a transmitir su personalidad más a través de la interpretación musical que de las palabras. Como decían Aerosmith: deja que la música hable por sí sola. Nando Cruz, El Periódico (January 2011)

 

Tenía, hasta ahora, la teoría de que los mejores discos de Refree eran los pares. Su quinto álbum no solo la hace trizas, sino que marca un antes y un después en la trayectoria del hiperactivo Raül Fernandez al tiempo que consolida su discurso, su mundo y su imaginario.

Matilda rompe su alianza con el sello Acuarela y se convierte en la primera referencia de la etiqueta Marxophone. También reinventa el sonido del catalán, quien opta por compartir las tareas de producción con el estadounidense Brad Jones y, tras buscar en Els invertebrats (2007) un tono unitario con el apoyo de un grupo de jazz, aquí opta por una invasión de vientos y cuerdas que, en lugar de dotar de mayor solemnidad a las canciones (algo que solo sucede en el primer y último corte), contribuyen a crear un clima evocador, melancólico, algo nebuloso e irreal, como si las historias que cuenta Raül tal vez no hubiesen sucedido o fuesen simples trampas de la memoria.

Si digo que consolida su imaginario es porque en sus crónicas costumbristas sobre personajes imperfectos pero reconocibles, que producen entre tristeza y ternura, se ve claramente, sin ninguna duda, la autoría de Refree, así como en la narrativa suave de su voz y la delicadeza e imaginación de los arreglos. Pero, con la ayuda de Jones, va un poco más allá y, mediante una sutil complejidad instrumental, crea esa sensación un tanto evanescente pero también carnal en el recuento de recuerdos que parecen llevarnos a unos años iniciáticos, repletos de preguntas, extrañezas y una sexualidad tímida. Y deja más cuestiones en el aire: ¿quién es Matilda?, ¿por qué los pies aparecen como imagen recurrente en todo el disco? David Saavedra, Rockdelux (December 2010)

 

Refree abre camino porque es el primero que ha editado disco bajo la etiqueta Marxophone, ese tinglado cooperativista que se han montado Nacho Vegas, Fernando Alfaro y él mismo, junto con la promotora I’m an artist, para autoeditarse. Matildatambién es una especie de revolución para Refree. Es su disco más intimista, el más complejo instrumentalmente –la mayor parte de las veces sutil, armonioso, con algún ornamento gratuito–. Tiene algunas de sus mejores canciones, como Ciempiés, Un buen tío –minuto y medio de exactitud musical, para qué más– o la ambiciosa Mil i un possibles finals. Marcians o Al senyor Beltran también son puntos álgidos de un disco lleno de historias intimistas, de vistazos desde la ventana, momentos que recuerdan al Tío Alberto de Serraty otros casi a Divine Comedy. Pero tómese esto sólo como una contextualización; la música de Refree es una de las más personales de las que se hacen en este país. Josu Lapres, Rollingstone Magazine (March 2010)

 

Después de flirtear con el jazz y su libertad de ejecución en sus dos anteriores discos, Raül Fernández vuelve tres años después con su trabajo más intimista y de pop de autor. Una colección de diez canciones que algunas pueden parecer de las más despojadas que haya escrito jamás. Pues todo lo contrario. Si bien algunas son extremadamente minimalistas en orquestación, también hay estructuras de lo más complejas y cuidadas pero que, de tan bien trazadas, se convierten en sencillas. “En pie”, un himno coral, incluso familiar, que no llega al minuto repitiendo así una fórmula abre-discos acuñada en sus últimos trabajos, da la bienvenida de manera pletórica y con gran solemnidad a lo que vendrá después: una tira de historietas que en ciertos momentos dejan de pintarse con tanto colorido. Como de cine es “Ciempiés”, la más completa y compleja, con principio-final tenso y tétrico y entremedias un r’n’b a ritmo de palmas. Algo nuevo en Refree. Hablando de nuevos lenguajes: la siguiente, “Un buen tío”, es un boceto al banjo y ukelele a ritmo country-folk que de tan cercano que es una delicia. “Els veïns nudistes” mimetiza con esa melancolía hogareña tan suya. “Al Sr. Beltrán” es una preciosa oda a un viejo amigo de la familia con la que no se puede ser más afectivo. “Marcians” es otro ejemplo de estructura esquelética que se va repitiendo y va creciendo hasta picos sublimes. Aunque como sublime, “10 mil i un possibles finals” que cierra el disco con el pop más vital, glorioso y coral que haya parido. Celestí Oliver, Mondosonoro (November 2010)

 

Raül Fernández vuelve a la actualidad musical tres años después de ‘Els Invertebrats’ con ‘Matilda’, quinto disco de Refree, su proyecto unipersonal. Inicialmente previsto para el año que viene, su salida se adelantó al mes pasado, presentando asimismo el sello de autoedición Marxophone, del cual es la primera referencia. Al igual que en ‘La Matrona’ y su anterior disco hasta la fecha, la duración ronda la ideal para un LP, y el corte inicial, ‘En Pie’, es un tema breve, una especie de introducción cantada, con alegorías religiosas, como si ‘Matilda’ se tratase de una misa (“El ritual es esencial, tengamos fe”, canta Raül).

Otro paralelismo con su discografía pretérita es que el castellano y el catalán vuelven a ser los lenguajes empleados, esta vez a partes iguales, con cinco temas cantados en uno, y cinco en otro. Encontramos letras costumbristas, y hasta cómicas, como la de ‘Torpe’ (un tipo que siempre que mira con disimulo el culo de alguna chica, le pillan) o de viajes cuasi-imaginarios, como en ‘Ciempiés’ (donde el protagonista conoce en Nueva York a una señora como un ciempiés, que habla en inglés y se mueve en francés).

Musicalmente ya no hay tantos paralelismos, pues el aroma jazz que se podía percibir ha desaparecido, en favor de arreglos orquestales como los de las citadas ‘En Pie’ o ‘Ciempiés’, o ritmos latinos en ‘Al Senyor Beltran’. La base folkie y acústica sigue presente, deliciosamente presente en ‘Un Buen Tío’ o en ‘Marcians’, por ejemplo. El último corte, titulado ‘Mil I Un Possibles Finals’, es el que más se distancia de la tónica general, más cercano al pop/rock, y con una curiosidad que Raül comentó en nuestra reciente entrevista, y es que cada estrofa está dispuesta de manera distinta: en una solo hay voces, después en otra entra un banjo, etc.

Aunque sea un proyecto en el que él lleva las riendas, se ha sabido rodear de amigos para que el resultado sea sobresaliente: producido a medias entre Raül y Brad Jones, en el disco colaboran artistas de la talla de Josh Rouse, quien hace coros en ‘Eso está muy bien’ o Maria Rodés, quien también aporta coros, en su caso en ‘Marcians’ o en ‘Mil I Un Possibles Finals’, conformando otro gran álbum en la brillante carrera del multidisciplinar artista. Miguel Sánchez, Jenesaispop (December 2010)

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