Giovanni Di Domenico & Oriol Roca

GIOVANNI DI DOMENICO & ORIOL ROCA

 

GIOVANNI DI DOMENICO: piano, fender rhodes, electronics
ORIOL ROCA: drums & percussion

 

“Frenetic rhythms, spastic melodies, yet oddly tuneful. I’ve been poking around drummer Oriol Roca‘s music for a couple years now, and he always finds a way to gain interest, and pianist Giovanni di Domenico is an excellent foil for Roca on this recording.” Bird Is The Worm (USA)

 

Italian piano player Giovanni Di Domenico (Nate Wooley, Arve Henriksen, Jim O’Rourke) and Spanish drummer Oriol Roca started playing together fifteen years ago. It’s not only friendship what kept them playing through the years in so many different musical situations in the french, belgian and italian jazz improv scene next to Jeroen van Herzeele, Brice Soniano, Manolo Cabras or Alexandra Grimal. They understand music in a very similar way.

 

An incessant search for new sounds, the joy for exploration combined with an unorthodox musical background brought them together as a duo on 2010, digging into the sound possibilities of their acoustic instruments, density and space, a kind of “live research” on new textures and colors through what it’s mostly improvised music.

 

After Sounds Good (Spocus Records 2012) and Live in Centelles (Whatabout Music 2015) a new duo album will be released on 2017.

AUDIO

DISCOGRAPHY

PRESS

El atleta que salta con pértiga y se eleva unos metros sobre el suelo lo hace con la certeza de que allá abajo queda un colchón que amortiguará su caída. Acelera a la carrera durante unos metros, posiciona la pértiga para impulsarse, gira su cuerpo en el aire y procura sobrepasar el listón sin derribarlo. Ese es su itinerario, la partitura de su recorrido. El músico que improvisa cuenta con el colchón de su experiencia, con el bagaje de exploraciones fallidas en las que aprendió a desarrollar algunos mecanismos de defensa, pero si cae lo hará con todo el equipo. No hay más itinerario programado que, quizá, el del tiempo pactado y alguna obsesión sobre la que se ha dado vueltas antes, pero no hay partitura del recorrido. Caer de pie sin derribar el listón no depende tanto de automatismos como de la capacidad para evitarlos.

El espectador de atletismo se eleva con el salto y salta si el listón no cae. El espectador de un concierto puede elevarse en ocasiones por la exhibición atlética de un músico, pero la elevación tiene consecuencias más duraderas si esta exhibición lo es más de emociones profundas que de músculo virtuoso. También si el listón de sus expectativas quedaba a una altura que los músicos superan con holgura. Depende, claro, de dónde quedara puesto el listón previo. En el caso del dúo entre el romano Giovanni di Domenico y el barcelonés Oriol Roca, el mío no estaba precisamente bajo, pero en la apertura del Festival de Jazz de Vic ese listón se veía minúsculo desde allá arriba.

Discurrido un siglo de historia del jazz, ha habido tiempo más que suficiente para el establecimiento de patrones lingüísticos y estéticos concretos. Se pueden reproducir y, en esa reproducción, vestir con pequeños detalles propios. No es muy diferente a la rutina del atleta. Es una opción. Legítima. Muy frecuente. Muy defendida. Hay otras, no necesariamente antagónicas pero sí divergentes, también complementarias. Oriol y Giovanni son de los que exploran la divergencia, sin olvidarse de los elementos que son propios del canon y que pueden complementarse en absoluta armonía con ellos. No suben a escena con traje de época, sino que hacen música de su tiempo. En la pegada de Oriol no hay sólo tradición jazzística, aunque pueda ser tan “tradicional” como un Paul Motian, y en la relación de Giovanni con el piano hay tanto una actitud punk como una obsesión circular y minimalista, electrónica si me apuran, así como un toque de indudable elegancia jazzística.

Lejos de la mecánica de la predicción, el itinerario musical de Giovanni di Domenico y Oriol Roca ofreció en la apertura de Vic momentos de belleza singular, enmarcados por una sincronización perfecta de voluntades y deseos compartidos. Se ven poco porque la distancia y las agendas son así, pero hay entre ellos sintonía de hermanos. Crean partituras impredecibles, porque hay en el italiano un nervio que salta a la mínima sugerencia y que el catalán sabe reconducir e interpretar con una lógica apabullante. Son libres y tienen la disciplina para serlo. Cayeron de pie y nos hicieron saltar. Atletas del alma. Carlos Pérez Cruz, El Club de Jazz (May 2016)

 

Au piano, Giovanni Di Domenico disperse les notes au gré des courants. Prêche une angoisse latente. Laisse s’épanouir l’espace. Etale la phrase. Aime à filtrer les mêmes sentiers. Frôle le sirop ECM. Emprunte la résonance à Monsieur Paul Bley. Déambule et, encore, étale. Consulte le drame. Censure sa main gauche. Racle le plus profond des fréquences graves. Retrouve l’angoisse originelle. A la batterie, Oriol Roca martèle amoureusement ses fûts. Laisse la vibration se fendre jusqu’à terme. Emprunte la résonance à Monsieur Paul Motian. Convoque un tempo métronomique sur cymbale usée. Abuse le bol tibétain. Ce que font pianiste et batteur n’est pas nouveau, n’est pas révolutionnaire. Mais sensible: assurément. Le Son du Grisli (April 2016)

 

El baterista Oriol Roca no sólo está desarrollando una interesante carrera dentro de nuestro país en grupos como MUT Trío, o junto a Giulia Valle y David Mengual por citar algunos. También tiene un reconocimiento más allá de nuestras fronteras con grupos como VRAK’ Trio, la Piccola Orchestra Gagarin, o con el pianista Giovanni Di Domenico, tal y como ocurre en Sounds Good, publicada en 2012 en el sello belga Spocus Records. En esta grabación se incluyen siete improvisaciones, más dos temas compuestos por cada uno de los músicos. Roca y Di Domenico establecen una relación musical entre iguales. Esto no quiere decir que no haya momentos en que uno de los dos sea quien se erija en la voz cantante, sino que van cediendo ese papel cuando no están en un plano de igualdad. Los temas resultan sumamente variados. “Hermafrobeat” resulta muy animado. “Music Not Going Anywhere” es una de las joyas del CD: su título no es únicamente una declaración de intenciones, sino la mejor descripción que se puede hacer a la exploración sonora de ambos músicos. “Neve Marina” casi se podría calificar de música programática. “Song For Masha” es un precioso tema de Oriol Roca. En “Don’t Doubt Here Doubt There” ambos músicos dan una buena lección de cómo trabajar con la tensión musical. “Avoid A Void” es otro tema muy bonito con el piano goteando sus notas, mientras que “H.I.M.R.” es una composición de Di Domenico solemne, lírica, en la que el espacio y el silencio son elementos fundamentales. Pachi Tapiz, Tomajazz (April 2014)

 

A short record of piano/percussion avant-jazz between Giovanni di Domenico (Arve Henriksen, Nate Wooley, Jim O’Rourke) and Oriol Roca. Di Domenico is here in acoustic mode – and so is Roca. Improvisation or composition? Surely a little of both – some stop/go moments are simply too well coordinated to be freely improvised. Pieces are short, delicate, often melancholic without getting sappy. Roca often restricts himself to a few percussion instruments and get the most nuances out of them. Sounds Good is an unpretentious and quite convincing meeting. François Couture, Monsieur Délire (April 2014)

 

Questa collaborazione con il batterista Oriol Roca sposta il suo baricentro su quelle movenze contemporanee che erano appena accennate in “Ghibli” e “Seminare Vento”. “Soundabout” vi introduce ad un clima quasi Ligetiano, per poi comunque rientrare in una “pensosità” espressiva coadiuvata da effetti percussivi che rendono il linguaggio sospensivo; in “Sounds good” trovate tutto il polistilismo di Giovanni: gli spazi atonali, la ricerca di un giusto equilibrio tra silenzio e note, le percussioni che si muovono sommessamente sullo sfondo, e, in quantità minori l’amebluement trasversale di Satie e le angolature di Monk; in “Avoid the void” si avvertono persino brevi scampoli di minimalismo; ma la cosa che colpisce è il validissimo tocco pianistico che segue canoni di raffinatezza che appartengono al mondo degli esecutori classici. Ettore Garzia, Percorsi Musicali (January 2013)

 

Frenetic rhythms, spastic melodies, yet oddly tuneful.  I’ve been poking around drummer Oriol Roca‘s music for a couple years now, and he always finds a way to gain interest, and pianist Giovanni di Domenico is an excellent foil for Roca on this recording.  Totally random, but would be interested to learn if the song “Hermafrobeat” sends anyone else’s cats into a crazed tailspin like it does mine. Dave Summer, Bird Is The Worm (October 2013)

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