DAVID MENGUAL SLOW QUARTET & CARME CANELA – Extraña alegría de vivir

U

Artist : David Mengual Slow Quartet & Carme Canela
Release Date : April 19th, 2017
Label : Bebyne
Format : CD

Recording engineer: Sergi Felipe

Recorded at Estudis Underpool, Barcelona on February 24th & 25th 2017

Mixing and mastering: Dave Bianchi at Dry Town studios

Producer: David Mengual

Executive Producer: Iñaki Sandoval

Photography and artwork by Carles Roche

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Buy album:

El poemario de Sandro Penna, complementado con la poesía de Màrius Sampere, ha sido la semilla que ha generado el nacimiento de esta nueva propuesta. Sus poemas, empapados de gritos ahogados, y llenos de musicalidad, han sido el embrión perfecto para cocinar las composiciones de este disco. Sin duda la persona mas cercana, humana y musicalmente, a esta sensibilidad estética y formal, es la gran cantante Carme Canela. Su personalidad, trayectoria y musicalidad, encaja perfectamente con la intención del proyecto. El gratificante resultado de este encuentro, ha derivado en este disco. Se podría resumir en tres palabras: Sinceridad, emoción y felicidad de encontrar un espacio de libertad y expresión. La música retratada en este disco, es como si fuera una huella del itinerario creativo del proyecto, que no contempla ninguna posibilidad de abandonar el proceso. En la grabación, crecen las colaboraciones de Benet Palet, Sandrine Robilliard y Marco Mezquida.

 

  • David Mengual: double bass
  • Carme Canela: vocals
  • Pintxo Villar: tenor sax, vocals
  • Dani Pérez: guitar
  • Oriol Roca: drums
  • Sandrine Robillard: cello
  • Marco Mezquida: accordion
  • Benet Palet: trumpet

 

www.bebyne.com

David Mengual Slow Quartet

DAVID MENGUAL SLOW QUARTET

Composer, big band leader, arranger and double bass player, David Mengual is a versatile, polyvalent musician with a faultless knowledge of the many registers of the language of jazz. Mengual’s Slow Quartet serves as an antidote to the hectic pace of modern times and the noise of everything that deafens us.

 

This band could be the inheritance of Mengual’s previous work Maitia, with new original pieces written with the aim of offering an excuse to project the personality of each and every musician and turning it into a slow, sincere and ephemeral dialogue.

 

DAVID MENGUAL: double bass
MIGUEL “PINTXO” VILLAR: saxophone
TONI VAQUER: piano / DANI PÉREZ: guitar
ORIOL ROCA: drums

AUDIO

DISCOGRAPHY

PRESS

“No se llega a la verdad añadiendo sino cercenando”, decía poco más o menos un aforismo de las Notas sobre el cinematógrafo de Robert Bresson. Y esto, la otra noche pero en general en todo lo que propone David Mengual, es de lo más pertinente. Cuando hace unos años sacó el doble Mosaic, con un disco en versión de trío y otro con los mismos temas en versión de noneto, me gustaba más el primero. Era más esencial. Más ajustado –creo yo– a la idea de las composiciones.

La música de su nuevo cuarteto es realmente calmada. Crece lánguidamente. En ocasiones tortuosamente. Siempre manteniendo unos biorritmos muy bajos. No diré en letargo, pues eso daría a entender que en cualquier momento podían salir de él y recuperar el pulso habitual de las cosas, y eso nunca me pareció que pudiera ser. No tuve nunca esa impresión, pues la determinación que hay en la música de este cuarteto es clara e inequívoca: no quieren participar de lugares comunes, de soluciones o recursos típicos, por lo que no encontraremos crescendos ni diminuendos ni ciertos planteamientos.

La música de Slow Quartet es espaciosa, amplia y en cierto modo flotante (cualidad que a veces va adherida a las anteriores así como a la lentitud). Como una sábana extendida al viento a la que le cuesta posarse en tierra. Y en medio de esa holgura se encuentran los cuatro músicos que, por cierto, son bien distintos entre sí. Y esto hay que decirlo, pues Mengual parece haber reunido a su alrededor a tres instrumentistas que tienen unas características y una visión sensiblemente diferentes. ‘Pintxo’ Villar tiene un sonido leñoso y contenido, que elabora con ahínco y con el que trata de evitar emitir más destellos de los que se precisen, más empatía de la que no sea necesaria, restando ese “brillo” típico/tópico del tenor que permite entrar en esas dinámicas de “guiños facilones”. El pianismo de Toni Vaquer, al que creo que no había escuchado antes, tiene algo de minimalista, en el propio toque y en las figuras nimias que va creando como si fueran pañuelos de seda, dibujos que se pliegan y vuelven a dibujarse sobre el trazo anterior (no olvidemos que una de las grandes influencias de los minimalistas americanos La Monte Young, Riley o Reich era precisamente el jazz). Escuchándolo a veces pensaba en Nichols o Waldron, pianistas que deberían estar más presentes aquí y en todas partes. Respecto a Oriol Roca, decir que siempre me ha parecido más un percusionista, o al menos que dentro de su labor como baterista privilegia técnicas y recursos que serían más propios de un percusionista: los timbres, el extraer el sonido físico de los parches (con las manos, por ejemplo), el hecho de que juegue siempre con tipos de ritmos muy diversos. Todo ello lo aleja del swing, sí, pero contribuye a elevar las músicas en las que participa a un estadio mucho más sugerente. Y finalmente el propio líder, Mengual, que quizá tenga algo de todos ellos y aún otra cosa más: parece tocar como piensa.

Con este punto de partida, el cuarteto de Mengual hizo cinco largos temas cuyos títulos expresaban una cierta perplejidad y malestar: “Març” (si no lo entendí mal se trataba del mes de marzo, un mes que a mí no me gusta mucho), “Sistema inmunológico”, “Masticando arena” (sobre las impresiones que se tienen al tomar contacto con los media y la real politik), “Marco incomparable” (dedicado a Marco Mezquida) y “Terapia” (que venía asociado con otro tema de Vaquer). La impresión final que tuve de todo el conjunto era la de que estaba ante una propuesta balsámica, paliativa, compensadora. Una música de ideas, de necesidades, una música ante todo humana y que es el reflejo de una expresión, y no la mera consecución de unas lecciones aprendidas. Una música con voluntad de quedarse con lo fundamental, con aquello que es imprescindible en cada planteamiento y en cada tema, eliminando todo lo accesorio, todo lo anodino, o todo aquello que no vaya a aportar nada. En este sentido, hay que valorar también el hecho de que Mengual haya sabido aducir a sus tres compañeros para este especial proyecto. Haciéndoles entrar en su particular mundo. Transmitiéndoles esa convicción. Invitándoles a una conversación adulta, sosegada, tranquila. A una gran calma chicha. Ahora sólo nos queda esperar su disco, si es que llega a hacerse, aunque como ocurre con toda la buena música este último cuarteto de Mengual es para verlo en directo. Jack Torrance, Tomajazz ( January 2013) 

 

Hacía tiempo que no escuchaba a este contrabajista, de hecho no asistí a su último concierto en Jamboree por una confusión de fechas. Ahora al escuchar este “U” me doy cuenta de lo que me perdí. Mengual siempre ha sido un músico de minorías, aun que puede presentarse en eventos  como el Woll-Damm Festival de Jazz de Barcelona del 2013, sus seguidores saben que su música no busca el gran público. Tampoco es una persona que sea asiduo de prensa, poca información en la red y muchas ideas para componer. Para la ocasión se rodea de un cuarteto de músicos de la escena local, Oriol Roca a la batería, Toni Vaquer al piano y Pintxo Villar al saxo. Dedican el primer tema a Mompou, ese Per Fréderic con la participación del chelo de Sandrine Robillard es todo un detalle de buen gusto, precioso. Masticando arena, parece que partimos de viaje, el viejo velero en un principio suena a viejo y un poco romo, pero el viento es favorable, Pintxo Villar con ese soplar potente y al mismo tiempo tan cálido y abierto nos conducirá a buen puerto. Sistema Immunològic, la sección rítmica marca un compás que nos resulta más familiar, de momento el saxo vuelve a convertirse en el solista y conductor del tema. Pero atento a la batería de Oriol Roca, construyendo todo un armazón paralelo muy interesante. También el piano de Vaquer irá encontrando su lugar, hay tiempo, y detrás pero siempre presente los golpes certeros de Mengual perfectamente audibles para quien los quiera escuchar. Marco incomparable, de nuevo el chelo abriendo camino, jugará a confundirse con el arco del contrabajo y Pintxo Villar volverá a sacar calor de su saxo, increíble como bucea en el sonido este hombre. Març, introducción  de piano, escobillas discretas y pequeñas pulsaciones de Mengual para una balada que presagia una primavera lluviosa. La sección rítmica va modificando, el piano tensa el ambiente y a pesar de que parecía inevitable una entrada espectacular de Pintxo Villar, siguiendo la tónica del tema, el saxo entra como si no quisiera hacerse notar. Un tema que en directo debe quitar el aliento durante los casi 9 minutos. El siguiente es Alerta mosques, volvemos al riesgo de componer espacios donde el silencio suma, volvemos al riesgo de tomarse el tiempo necesario para desarrollar los más pequeños detalles, volvemos a la música más atemporal e inclasificable. Gran trabajo de Toni Vaquer al piano. La tortuga ferida, trabajo a dúo de Mengual y Villar para conducir al cuarteto en una introducción que abocará de nuevo a la música libre donde tan bien sabe navegar  Mengual. Para terminar Irache, una composición que cierra como había empezado, dejando claro que las fronteras entre el jazz y otras músicas cada día es más estrecha, la pulsación del contrabajo potente y rica en matices e ideas vuelve a subrayar la importancia de David Mengual en el jazz contemporáneo. Por supuesto todas las composiciones son suyas. Cándido Querol, B-Ritmos (Junio 2014)

 

El pasado miércoles, este contrabajista y compositor catalán que irrumpió con fuerza en la escena española de los noventa (especialmente a partir de su segundo disco, Monkiana) regresaba al pequeño templo del jazz barcelonés con una nueva versión de su Slow Quartet. Del grupo que acompaña a Mengual en la grabación de “U” (Bebyne Records, 2013) aparecen en escena Pintxo Villar (saxofón tenor) y Oriol Roca (batería). El piano, a cargo de Toni Vaquer en el formato anterior, es sustituido ahora por la guitarra eléctrica de Dani Pérez. Un cambio que le imprime al cuarteto un sonido más duro, crudo y cerebral sin perder ese perfil “slow” de sonidos espaciados y climas introspectivos. Desde los primeros minutos del concierto, los músicos parecen estirar el tiempo con un estudiado juego de silencios y complicidades. La agrupación trenza sus líneas de sonido como si con su discurso cuestionase el ritmo desenfrenado de la vida actual y nos abriera una puerta a un mundo que se mueve a otro ritmo. Composiciones ya editadas en el álbum de la banda se enlazan con otras nuevas: Melassa, Masticando Arena, Lasaitu, La Tortuga, Marco Incomparable… Son alrededor de cincuenta minutos de buen jazz sin interrupciones en los que algunos solos juegan como puentes, encadenando un tema con otro. Hay una tensión contenida, oscura, en esos desplazamientos lentos del cuarteto que inclinan el peso de su discurso hacia un instrumento u otro, hasta que ya sobre el final, todo desemboca en un solo intenso y explosivo de Villar. El saxofonista parece arrojarse en una inmersión total explorando en el fondo de sí mismo. Tras ese clímax, el cuarteto nos deja abruptamente en un silencio que permanece suspendido unos instantes en el aire, hasta que en la sala irrumpen los aplausos. Al salir fuera, la vida continúa su ritmo acelerado en las ramblas. Quienes aún llevamos dentro la música del Slow Quartet la contemplamos con otros ojos. Sergio Zeni, Diariofolk (April 2014)

SLOW & CANELA · Tour 2016

David Mengual Slow Quartet & Carme Canela

Slow is a project going back almost four years and with an album U (Bebyne Records) warmly welcomed by the specialised critics. During this time, and after concerts everywhere, it has grown and matured, becoming a stable quartet with great affinity and musical communication. The compositions are originals, written with the aim of creating a thoughtful, sincere dialogue helping to compensate for the impossible pace at which we have to live, this time accompanied by one of the greatest singers in the country, Carme Canela. After this year’s tour, Slow & Canela will record a new album to immortalise this most productive time.

Carme Canela vocals, David Mengual double bass, Miguel Villar saxes, Dani Pérez guitar, Oriol Roca drums.

 

24 June – Jamboree Jazz Club (Barcelona)

25 June – Nova Jazz Cava (Terrassa)

1 July – Celler Modernista (Sant Cugat del Vallès)

23 July – Nits d’Estiu a La Pedrera (Barcelona)

24 July – Nits d’estiu a La Pedrera (Barcelona)

13 November – Cafè Auditori (Sant Cugat del Vallès)

 

 

JAZZ FROM CATALONIA 2012

Jazz From Catalonia 2012

Artist : Various artists

Release Date : February 2, 2012
Label :
Catalan Arts
Format :
CD

New edition of the compilation Jazz from Catalonia. 15 tracks with the most representative jazz artists in Catalonia selected by Martí Farré (music journalist) in collaboration with Susanna Carmona (coordinator of Jazz Terrassa), Ferran Esteve (translator and music critic) Josep Mestres (Barcelonajazzradio), Pere Pons (director of Jaç magazine) and Roger Roca (music journalist).

 

Oriol Roca appears on the following tracks:

 

El perro dejó de andar como una rata by David Mengual included in the album Maitia (Quadrant Records 2011)

 

  • David Mengual: double bass, piano
  • Joan Díaz: piano, keyboards, melodica
  • Dani Pérez: electric guitar
  • Giulia Valle: double bass
  • David Xirgu: drums
  • Oriol Roca: drums

 

Corsicanskaya by Piccola Orchestra Gagarin included in the album Platos combinados (Whatabout Music 2012)

 

  • Paolo Angeli: prepared sardinian guitar
  • Sasha Agranov: cello
  • Oriol Roca: drums

DAVID MENGUAL – MAITIA

Maitia

Artist : David Mengual

Release Date : November 15, 2011

Label : Quadrant Records

Format : CD

Buy album:

Dos tríos formados por la flor y nata de nuestro jazz se reúnen en esta aventura singular del contrabajista David Mengual de nombre sensorial: Maitia, «amor» en vasco. Música casi instantánea, libre de toda atadura formal, que fluye lentamente como un inmenso riachuelo; efímera, sencilla pero profunda, que avanza a tientas, con parsimonia; que navega a la deriva.

 

  • David Mengual: double bass, piano
  • Joan Díaz: piano, keyboards, melodica
  • Dani Pérez: electric guitar
  • Giulia Valle: double bass
  • David Xirgu: drums
  • Oriol Roca: drums

Press

 

Resulta prácticamente imposible mantenerse impermeable a la carga emocional de Maitia, convirtiendo así en tarea baldía cualquier esfuerzo de análisis aséptico. En esa asociación inevitable que todo oyente establece entre la nueva escucha y todas las experiencias auditivas registradas desde su infancia -y qué importantes son precisamente las de esa etapa precoz- se cimienta la respuesta y el sentido (positivo o negativo) de la percepción. Este disco posee la facultad de pulsar muchas fibras sensibles y despertar recuerdos aletargados de una memoria musical (y pongo como ejemplo Both Sides Now de Joni Mitchell o la pericia baladista de Metheny en If I Could). El cerebro, por los vericuetos que fuere, siempre se debate entre la amabilidad de lo ya conocido y la sorpresa de la novedad. El universo musical de Maitia, el de David Mengual, nos reconcilia con esa amabilidad señalada pero también con un planteamiento renovador que, sin ser vanguardista, sí acaricia con hábiles recursos nuestro lado inquieto. El primer acierto de su obra es tímbrico. Por un lado: el piano y la guitarra no se pelean. El tránsito evanescente y lírico de Joan Díaz engarza a la perfección con el fraseo friselliano o a la Abercrombie de Daniel Pérez. Por otro: la aportación de elementos de percusión (los convencionales y los menos convencionales) refuerza la sensación de una música elevada, situada en algún rincón poco terrenal y que nos conmueve como si tuviésemos la posibilidad de visitar una escena irrecuperable de nuestro pasado. En contraposición a ese planteamiento casi espiritual, el compositor nos muestra también un envés más irónico, a modo de scherzo de su propia obra, de su propia idea, con el sanísimo fin de restarle seriedad al asunto sin por ello mermar su fuste. Con gran acierto esa otra faceta aparece acentuada en los últimos temas, de forma que tenemos la sensación de que aquel castillo emocional se va desmontando poco a poco con suma inteligencia para restablecer también nuestro equilibrio. Y en todo ese viaje, como no podría ser de otro modo, el nervio, el tejido y la raigambre del contrabajo crean constantemente líneas que enriquecen los meros puntos de apoyo con un fluido de marcada personalidad. En los textos del disco -con una cuidada presentación, por cierto- Mengual vislumbra futuras entregas de esta formación. Esperemos que así sea. Quinito López Mourelle, Cuadernos de Jazz (February 2012)

 

El concierto de esta noche en Jamboree (20.00 y 22.00) debería haberse celebrado hace dos años. Por entonces, David Mengual acababa de armar una nueva banda, había metido a los músicos en el estudio y allí mismo les presentó sus nuevas composiciones. Grabaron, mezclaron. El disco, Maitia, estaba listo y el grupo ilusionado. Pero nunca se pudo hacer un concierto de presentación. El proyecto fue pasando por discográficas y acabó encallado en un sello, Adlib Arts, que se desvaneció sin dejar rastro. «Tuve la mala suerte de ir a caer en manos de Martí Perramon, su director, que ha dejado colgados a muchos músicos. Pero la mayor decepción fue no encontrar apoyo en la gente con la que hasta ahora había publicado discos». Dos años después, Maitia ha visto la luz y Mengual puede reunir a su grupo para presentarlo. «Nunca hemos vuelto a tocar todos juntos, ni el día del ensayo. Será muy emocionante». Con Maitia, David Mengual retoma una carrera discográfica que parecía parada y ahora se reactiva, también con el disco Univers Evans al frente de la Free Spirits Big Band, elegida mejor grupo del año por la Associació de Músics de Jazz de Catalunya. «Si no tengo nada que contar, no sé hacer un disco solo por hacerlo. Al principio toqué mucho como acompañante, pero no me sentía a gusto, era más un oficio que una vocación. Decidí tocar menos, pero dedicarme solo a la música que realmente quiero hacer. Perdí trabajos, pero gané en mi relación con la música. Ahora es más auténtica». Se dio a conocer en 1996 con Monkiana, un trabajo basado en el repertorio del pianista Thelonious Monk para el que no usó pianista. «A la gente se le hizo raro, pero me parecía la forma más honesta de tocar esa música. Yo la sentía así». Insiste en que no busca formaciones atípicas a propósito. «Hay muy poco de laboratorio en lo que hago. Me sale así». Desde entonces, sus proyectos han sido poco convencionales. Repertorios que se desdoblaban en trío y noneto, música inspirada en fotografías, un mano a mano cargado de sonidos espectrales con un saxofonista grabado de madrugada. O un arrebatador repertorio para piano, contrabajo y dos baterías que solamente se interpretó tres veces y que Mengual no quiere volver a tocar jamás porque corresponde a un período doloroso de su vida que quiere dejar atrás. «Supongo», admite, «que mi música es autobiográfica y cada proyecto me permite cerrar una etapa de mi vida». Dice que Maitia -en euskera, «algo parecido a cariño»-, estructurado como una traducción musical de la evolución en la vida de una persona, le permitió «estar a buenas con el pasado. Giulia Valle (contrabajista) me dijo: ‘este disco tiene paz’. Así que supongo que he conseguido lo que quería». «BUSCO PERSONAS» / En este proyecto ha reunido lo que sobre el papel son dos tríos -piano, guitarra, dos contrabajos y dos baterías-, pero en la práctica es un grupo muy elástico que se comporta de formas distintas. Mengual escribe cada vez piezas más simples y abiertas a la improvisación, porque son sus músicos los que la completan. «No busco músicos, busco personas. Lo tengo comprobadísimo: según con quién toco, funciona de maravilla, y según con quién, no ocurre nada. No se trata de que sean mejores o peores músicos. La relación personal es la clave». Le acompañan compañeros de largo recorrido como el batería David Xirgu, el pianista Joan Díaz y el guitarrista Dani Pérez, protagonista emocional del concierto. La recaudación se destinará al tratamiento médico de su hijo Alejandro, que sufre un cáncer neuronal. Roger Roca, El Periódico (January 2012)

 

El retorno de David Mengual a la escena jazzistica ha sido por la puerta grande y a lo campeón, con dos discos completamente diferente en objetivos y estilos. Uno en big band reseñado en otro articulo y este de carácter más intimista en formato de doble trío lleno de amigos que se llama Maitia (Quadrant Records), amor en euskera, y que es el que ahora nos ocupa. Dos tríos formados por la flor y nata de nuestro jazz se reúnen en esta aventura singular del contrabajista David Mengual creando una música libre de ataduras formales que se desarrolla de manera casi automática. Es una música que se expande de manera natural y parece fluir, música de carácter efímero pero a la vez con peso y arraigo. Maitia esta llena de musica personal, música intima que esta marcada por hechos autobiográficos que dejan impronta en los títulos del cd: Embrió, Infant, Maitia, Proces, Kaixo Polita (Hola Bonita)/ Souvenir o La Maleta (No Vaig Demanar Neixer)son buenos ejemplos de ello. La música que aquí escuchamos crece y se desarrolla pasando de un estilo a otro con naturalidad sin pedir permisos y desaparece del mismo modo, avanza a tientas con tranquilidad en la mayoría de los temas creando a veces bucles sonoros que te resultan conocidos en algunos temas mientras que en otras ocasiones parece dejarte a la deriva entre intranquilos sonidos. Cuidado con el ultimo tema Equilibris que contiene sorpresa final en forma de tema añadido sin titulo. Según David Mengual “la vocación de este disco es potenciar la complicidad para encontrar un estado comunicativo mas real. Comunicarnos y comunicar nuestro estado de animo y la realidad de nuestras vivencias”. Un interesante disco lleno de música personal, cargada de experiencias autobiográficas, que busca colocarnos ante nuevas perspectivas y que no gustara por igual a todo el mundo. I. Ortega, Distritojazz (January 2012)

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